Cómo sobrevivir siendo fanático del Licey (edición bye bye 2018)

Hemos sufrido y gozado (algunos más que otros…aunque este año hemos sufrido más de lo que estamos dispuestos de admitir) al final nos quedamos sin gasolina, en la carretera, oscuro….

La pelota no resuelve todos los problemas, pero nos hemos olvidado un poco de la política, los altos precios de todo, la reforma fiscal, los choferes de concho y los vecinos que se estacionan mal… bueno, ok, de eso último no tanto, pero me captan la idea, ¿no? He estado pendiente a los partidos como observador y he gozado mucho leyendo las ocurrencias de todas las fanaticadas, ahora todo buen romano sabía que Cartago era su enemigo, todo bien liceísta sabe que debiamos vencer a las Águilas…de nuevo… pero su temprana descalificación nos afecto y perdimos el norte.

Es precisamente en ese contexto de “contemplación indolora y conocimiento de que ganaremos, aunque esto no ocurrió” de esta última semana de pelota criolla que me he puesto a pensar en cómo podríamos aprender de nuestra pelota.

Dar cuerda es un derecho y un deber…. No olviden cuando las Águilas ganaron los celulares no tomaban fotos, pero ahora con los iphone las vergüenzas que pasamos se viralizan en las redes sociales. Es verdad que nos descalificaron, pero a ellos se lo hicieron en el 2019… si no creen anden sin marbete en la calle para ver cómo les va.

Cualquier liceísta piensa que el torneo puede continuar perfectamente sin un equipo adicional de la capital y uno de la región este, ningún liceísta piensa que el equipo descalificado es el azul… pero eso pasa.

Cuando pierda un partido asuma su derrota con elegancia siempre pensando en que el próximo partido será suyo, si tiene una semana que no gana hable de las primarias del PLD, el precio de combustible (hoy subió para los que llevan cuenta de eso).

Sí, porque a mí me gusta pensar que podemos ser mejores en todo, incluyendo ser mejores en querer la franela de un equipo de pelota.

El béisbol, como ninguna otra cosa en esta peculiar isla, es la mayor pasión que tenemos como pueblo.

Cambiaremos de ideología política, de religión, de trabajo, de pareja… pero nunca jamás cambiaremos de equipo de pelota. Y con todo, a veces soy testigo de una triste cantidad de personas que dicen ser fanáticos de un conjunto pero que en la práctica son solamente “fanáticos de ocasión”, cuando su equipo sale victorioso.

El béisbol es un pasatiempo muy dominicano, disfrútenlo como se merece… y si fue descalificado como quien le escribe absténgase de coger cuerda ya sea digital o en medio de grupos sociales.

Angel Lockward Cruz

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